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viernes, 17 de octubre de 2014

Trekking por el camino inca



Santa Teresa, 16 de octubre de 2014

Pese a que hasta las 8 no teníamos que levantarnos, algunos amanecimos a las 6,30 por los animales y la luz del día. Esto no es Iquitos pero aquí el gallo y los pájaros también te despiertan con su sonido pronto.



Cuando salí de la choza y vi donde estábamos me quedé boquiabierto. Habíamos subido a lo alto de una colina desde la que se veía todo el valle. Los pájaros tropicales volaban en bandada bajo la choza y el sol despejaba poco a poco la bruma. Como tenía tiempo bajé un poco hasta un riachuelo que había a unos 10 minutos. Poco a poco la gente fue despertando.



Tras el desayuno nuestro guía nos explicó algunas cosas acerca de los productos típicos de aquí. Por ejemplo nos dijo que en Perú había más de 600 tipos de patata e incluso nos mostró un tipo que crece en vides y no bajo tierra. La Yuca al parecer es también un tipo de patata. También hay gran variedad de maíces, de donde sacan su chicha morada y café. Pudimos probar el chocolate puro, amargo pero muy rico y vimos la planta de la burundanga, que por sí sola es inofensiva.


Camino Inca a 4600 metros de altura

Santa María, 15 de octubre de 2014

El primer día del Inka Trail ha dado para mucho... Aunque claro levantándonos a las 5.45 el día da de sí. A las 7 de la mañana nos venía a recoger una furgoneta para llevarnos a más de 120 km de Cuzco donde empezaría nuestra aventura a 4600 metros sobre el nivel del mar. 



Jamás hemos estado ni Javi ni yo tan elevados y teníamos miedo de sufrir mal de altura. Por suerte no ha sido así, y no hemos tenido que consumir nada para evitar dolores de cabeza, y eso que tampoco es que hayamos hecho una dieta suave, que el desayuno del hostel cayó entero.



El camino hacia el punto de partida ha sido espectacular. La carretera serpenteaba por la ladera de la montaña y poco a poco nos íbamos acercando a los Andes, que cada vez se veían más imponentes. Tan espectacular era que yo no me he quedado dormido ni un minuto, y mira que es difícil que yo me mantenga despierto en una furgoneta.